martes, 21 de mayo del 2013 - 15:40 hs.
Buenos Aires, Argentina.

Las estaciones clausuradas de la línea A

En sus 98 años de servicio la línea A acumula una buena cantidad de mitos, siempre presentes en el imaginario urbano. Uno de ellos se relaciona con la clausura de los andenes norte y sur de las estaciones Alberti y Pasco respectivamente, sobre los que existen varias versiones pero hasta ahora ninguna confirmada oficialmente.
En sus 98 años de servicio la línea A acumula una buena cantidad de mitos, siempre presentes en el imaginario urbano. Uno de ellos se relaciona con la clausura de los andenes norte y sur de las estaciones Alberti y Pasco respectivamente, sobre los que existen varias versiones pero hasta ahora ninguna confirmada oficialmente.

 Una de las particularidades más comentadas sobre la línea A es la existencia de las "semiestaciones" Pasco y Alberti, cada una dotada de un único andén sirviendo respectivamente a los servicios hacia Plaza de Mayo y Carabobo.  Sin embargo la situación era diferente cuando el Anglo Argentina inauguró su tranvía subterráneo el 1 de diciembre de 1913.  Por aquel entonces tanto Pasco como Alberti contaban, al igual que el resto de las estaciones, con dos andenes laterales con la úníca salvedad de que estos presentaban un ligero desfasaje entre si.  De esta forma se lograría una mejor cobertura de los 1,3 kilómetros que median entre Congreso y Plaza Miserere, estaciones con mayores posibilidades de captación de tráfico que Alberti y Pasco.  

Inaugurado el 1 de diciembre de 1913, el "tranvía subterráneo" del Anglo fue un éxito rotundo.  Siete meses más tarde su recorrido llegaba ya a Caballito, y en junio de 1915 se impementó una nueva modalidad de servicio en la que algunos coches de las formaciones provenientes de Plaza de Mayo eran desacoplados y salían a superficie para continuar su recorrido como simples tranvías hasta Rivadavia y Lacarra.   El tráfico de la línea aumentó considerablemente hasta 1928, para luego estancarse y disminuir sensiblemente al estallar la crisis de 1930.  

El comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1939 y la consecuente neutralidad argentina motivó un bloqueo estadounidense a la venta de repuestos e insumos que provocó una fuerte retracción de los servicios de transporte automotor prestados por la Corporación de Transportes de la Ciudad de Buenos Aires, ente mixto que ese año absorbió los servicios tranviarios, subterráneos y de colectivos hasta entonces en manos exclusivamente privadas.  De esta manera el subterráneo, que ya contaba con cuatro líneas operativas y equipamiento relativamente más moderno que sus competidores de superficie, recibió a los pasajeros que los colectivos y luego los tranvías fueron incapaces de transportar en este contexto de progresivo desgaste y salida de circulación de buena parte de la flota.  


Entrada al andén Pasco sur en 1938, durante una obra de repavimentación de la Avenida Rivadavia. Detrás, la Casa del Pueblo.

La Corporación buscó diversas maneras de incrementar la capacidad de transporte del Subte sin realizar cuantiosas inversiones, que no estaba en condiciones de hacer gracias al déficit permanente que arrastraba desde el momento mismo de su formación.  Así procedió a eliminar, por ejemplo, los asientos contiguos a las puertas de las puntas de los coches La Brugeoise de la línea A; la mayoría fueron repuestos en años posteriores por asientos simples al estilo de los coches Siemens, pero algunas unidades como el coche 13 todavía exhiben su configuración "de guerra".  Si bien el conflicto mundial había finalizado hacía ya siete años, para 1952 la calidad de los servicios de la CTCBA no presentaba mejoras sustanciales y el Subte transportó ese año el récord histórico de 450 millones de pasajeros.  La pésima imagen pública y el creciente déficit que arrastraba la Corporación desde su formación determinaron que el gobierno justicialista liquidara el ente y estatizara sus servicios, con excepción de los colectivos que de a poco fueron privatizados.  El Estado canalizó inversiones en los tranvías, renovando vías y líneas de contacto y recarrozando unidades existentes logrando una sustancial mejora en la calidad de los servicios prestados.  En cuanto al Subte, también se destinaron fondos pero el impacto no fue tan notorio.

Pasco sur y Alberti norte

Las reformas también alcanzarían a las estaciones Pasco y Alberti cuyos andenes sur y norte respectivamente fueron clausurados.  Curiosamente el sitio de Subterráneos de Buenos Aires data el cierre en 1951, pero según el Anuario de la flamante empresa estatal Transportes de Buenos Aires esto ocurrió el 6 de agosto de 1953.   Dichas plataformas permanecieron con sus luces apagadas a la vista del público, dando origen a múltiples versiones sobre su cierre.  

Una de ellas da cuenta de supuestos daños estructurales graves sufridos por Pasco sur durante el incendio de la Casa del Pueblo, sede central del Partido Socialista, en la noche del 15 de abril en represalia por los atentados ocurridos ese dia en Plaza de Mayo durante un acto de Perón que provocó entre cinco y siete muertos (dependiendo de la fuente consultada), daños materiales en la estación terminal de la línea A y a una formación que allí se encontraba detenida.  Sobre Alberti norte, se alegó que su desafectación obedecía a su cercanía con la bóveda del Banco Nación ubicado en sus inmediaciones.


La Casa del Pueblo tras el incendio que sufrió en la noche del 15 de abril de 1953. Abajo, el acceso a Pasco sur

 

También se esgrimieron a lo largo de los años diversas explicaciones de carácter técnico.  A nuestro juicio, la más creible de ellas es la que sostiene que los andenes en cuestión se cerraron al público para evitar que los trenes se detuvieran tan seguido entre estaciones muy transitadas como Plaza Miserere y Congreso.  De esta manera los trenes a Plaza de Mayo partirían de Plaza Miserere para detenerse recién a 525 metros en Pasco norte (hoy habilitada), mientras que antes del cierre observaban una parada intermedia en Alberti norte (hoy clausurada) ubicada apenas a 124 metros de Pasco norte.  Con la reforma los trenes a Primera Junta recorrerían 782 metros hasta Alberti sur y de ahi 508 metros hasta Miserere; antes del cierre debían parar en Pasco sur (a 390 metros de Congreso), luego en Alberti sur (hoy operativa a 397 metros de la clausurada Pasco sur) y finalmente en Miserere (a 514 metros de Alberti sur).

Otra razón, también "técnica", sostiene que Pasco sur y Alberti norte se cerraron porque los trenes hacia Plaza de Mayo tenían serias dificultades para subir la pendiente ubicada justo en la punta este de Alberti norte.  Esta versión es falsa sin dudas puesto que en la actualidad las formaciones a veces se detienen en Alberti norte (cuando la señal ubicada en el muro enfrentado al andén operativo de Alberti se encuentra a peligro) y logran subir esa pendiente acelerando desde cero sin ningún tipo de problema.

Hay vida después de la clausura

Si bien Pasco sur y Alberti norte nunca más volvieron a prestar servicio público, recibieron distintos usos desde 1953 hasta la actualidad.  En lo que a Pasco sur respecta, al poco tiempo de su cierre se construyó un muro de ladrillos en el borde del andén con un espacio enrejado en su parte superior para ventilación.  Se supone que allí se almacenan materiales y herramientas utilizadas en el mantenimiento de la línea A.  Ocasionalmente las luces en la vieja estación quedan encendidas y se puede observar desde los trenes que no sólo los azulejos están intactos sino también los carteles nomencladores de chapa enlozada tanto los que van amurados a las paredes como los que estaban instalados en forma transversal al andén, que desaparecieron del resto de las estaciones de la línea hace ya varias décadas.  


Tren La Brugeoise saltea Pasco sur

 

En cuanto a Alberti norte, permaneció en su estado original hasta que en los años 80 se colocaron maniquíes ataviados con ropa de la década de 1920 que simulaban ser pasajeros que aguardaban el tren allí.  Con la llegada de Metrovías en 1994, la instalación fue desmontada y el viejo andén no recibió uso alguno hasta que en 2006 se instaló allí una de las nuevas subestaciones bitensionales de la línea A, que reemplazó a la subusina Bartolomé Mitre operativa desde 1913. 

 


Alberti norte y Pasco sur en la actualidad, vistas desde un tren hacia Plaza de Mayo

 

Los mitos de los supuestos empleados que perdieron sus vidas por aquellas estaciones,el famoso corte de energia en los vagones Le Brugoise,y los fantasmas de tales dos personas... se desvanecen con los actuales FIAT-MATERFER,que poseen mejores sistemas de baterias,cosa que no ocurria con los belgas,las baterias mantienen la energia de luminicas en los vagones por unos segundos cuando justamente,se cortaba y aparecian los espiritus... Bueno,hay que admitir que muchas cosas que suceden lamentablemente cada vez mas violentas hara que mas gente no se vaya tranquila del mundo,pero en este caso,la tecnologia vencio un mito.

Excelente nota, tan esperada. Ahora, hay algo que no me cierra: en muchísimos libros de distintas épocas, incluso oficiales del Partido Socialista (http://books.google.com.ar/books?id=N3YvAQAAMAAJ&hl=es&pg=PA48&img=1&pgi...), ubican a la Casa del Pueblo en Rivadavia 2150, que es entre Pasco y Rincón (incluso mencionan esta cuadra textualmente como "entre Pasco y Rincón". Los libros son de época, de los protagonistas. O sea, una cuadra antes de donde está la Estación Pasco Norte (Rivadavia al 2200), tal como aparece en el Mapa Interactivo de la C.A.B.A. Busquen en Google o Google Libros "Casa del Pueblo" y verán.

Uy que miedo....

Aparentemente el desfasaje en los andenes se devió a que allií la calle Rivadavia es más angosta y su ancho, entonces no permitió construirlos como en las demás sin llegar a invadir los bajos de las edificaciones frentistas.

Muchas gracias ! muy interesante nota. Nora.

Excelente nota, espero que sigan haciendo informes tan interesantes como este.

Muy interesante la nota. Lo que nunca entendí es por qué originalmente los andenes de las estaciones Alberti y Pasco se construyeron con metros de distancia y no un andén frente a otro, tal como en el resto de la linea (con excepción de la estación Primera Junta que tiene andén central).

En cuanto a Alberti norte, permaneció en su estado original hasta que en los años 80 se colocaron maniquíes ataviados con ropa de la década de 1920 que simulaban ser pasajeros que aguardaban el tren allí. Con la llegada de Metrovías en 1994, la instalación fue desmontada y el viejo andén no recibió uso alguno hasta que en 2006 se instaló allí una de las nuevas subestaciones bitensionales de la línea A, que reemplazó a la subusina Bartolomé Mitre operativa desde 1913.

Que triste que ideas que hacen que la imaginación aparezca, hasta en el subte se levante de un plumazo por metrovias en 1994, contando que las instalaciones se empezaron a usar desde 2006, una verdadera lastima.

Pd: Muy buena nota, muchas gracias por el informe histórico.

buenísima!!! el mito ese de los "espíritus" esperando el subte en Pasco, qué locura!!!

Y al lado de la Casa del Pueblo se ve la rotisería Bellagamba que todavía existe.

Para tener en cuenta, quizá los maniquies que pusieron en los 80´dieron lugar al conocido mito de los obreros.

como siempre, muy interesante!
gracas

Muy buena nota histórica

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.